¿Te has preguntado alguna vez si realmente es bueno ser competitivo?
En el episodio de hoy hablo sobre la competitividad, los tipos de competitividad que hay y si nos afecta positivamente o, por el contrario, es algo que hay que evitar.
Desde siempre nos han dicho que es bueno ser competitivos puesto que, entre otras cosas, nos hace salir de nuestra zona de confort y nos acerca más a nuestros objetivos. Y no va mal desencaminada esta afirmación. El problema llega cuando nuestra competitividad quiere pasar por encima de los demás y sólo nos centramos en nuestro propio beneficio. Entonces es cuando salen a la palestra las trampas o la famosa frase de: El fin justifica los medios. Pues bien, en este episodio os explico cómo analizar si vuestra competitividad es sana, si es con vosotros mismos o si también afecta a los demás.
Por otro lado, es lógico pensar que si hay competitividad, siempre va a haber alguien que salga mal parado (el que pierde). Pues bien, eso es cierto en parte. Si a nosotros nos alegra haber logrado nuestro objetivo (ya sea profesional, deportivo, personal, etc.) por el simple hecho de sentirnos superior a los demás y generar envidia, entonces estaremos ante una competitividad disfuncional (mala). Si por el contrario, aunque haya habido un perdedor, a nosotros nos alegra haber logrado el objetivo por el esfuerzo que hemos tenido que realizar, o porque hacía unos años te veías incapaz y ahora lo has logrado, entonces esa competitividad habrá sido contigo mismo y hablamos de una competitividad sana.
Así que, amigos y amigas, espero que disfrutéis de este episodio y que os ayude a averiguar qué clase de personas sois: ¿Buenos o malos competidores?
¡Os leo en comentarios!
¡Ah! Y si te perdiste el episodio anterior sobre ¿Por qué a veces nos sentimos solos?, no dudes en pinchar en el enlace.
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