Efectivamente, el Machu Picchu no es lo que pensamos. Una de las siete maravillas del mundo, patrimonio de la unidad y resulta que llevamos más de cien años equivocados.
Siempre he querido ir al Machu Picchu (y espero hacerlo alguna vez), aunque por lo visto dicen que el acceso es difícil ya que tienes que ir con tiempo para acostumbrarte a la altura y evitar así mareos cuando subas a Machu Picchu. De todas formas, estoy seguro de que merece la pena.
Bueno, a lo que vamos. Resulta que un explorador, la primera vez que fue a Machu Picchu, pidió a un granjero de la zona que escribiera el nombre del sitio. Así, Melchor Arteaga, el granjero, garabateó algo como «Macho Pischo». Al explorador le sonaba más a «Pichu» que a Pischo», y como estaban entre los picos de Huayna Picchu y Machu Picchu, la ciudad tomó el nombre de la segunda montaña.
Sin embargo, en 1990 parece que todo cambió y se descubrió que ese nombre no era el correcto.
Descubre todo esto y más en este episodio de La Almohada.
Y si te perdiste el episodio anterior sobre curiosidades de algunas frases célebres pincha en el enlace 🙂
